BAILE FLAMENCO
La intensidad emocional y el carácter orgánico definen el lenguaje del baile flamenco, fundamentado en el riguroso control del torso y el braceo en contraste con la fuerza y precisión del taconeo.
El dominio del compás y la capacidad percusiva a través del zapateado convierten al intérprete en un instrumento rítmico esencial, capaz de dialogar en directo con el cante y la guitarra tras una sólida y progresiva preparación técnica.
Nacido de la confluencia cultural en Andalucía y reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el flamenco ha evolucionado desde sus raíces tradicionales hasta convertirse en una disciplina académica de máxima exigencia e irremplazable proyección universal.